La superficie de apoyo constituye la única zona de contacto entre el vehículo y la calzada. Esta superficie depende del tipo de neumático (neumático normal o ancho), del dibujo del neumático, de la presión de inflado, de la velocidad, de la carga de vehículo y de otros factores.
Una presión de inflado excesiva reduce la superficie de apoyo como consecuencia de la intensas fuerzas centrífugas que actúan sobre el neumático.
A altas velocidades disminuye la superficie de apoyo como consecuencia de las intensas fuerzas centrífugas que actúan sobre el neumático.
EL aquaplaning puede reducir hasta 0 la superficie de apoyo (el neumático flota); en este caso, las ruedas pierden completamente sus propiedades de guiado del automóvil.
FIGURA 1

